Por mas vueltas que le doy me sigue pareciendo una canallada dicho recorte, ya que pone en serio peligro el acceso a bachillerato y FP por parte de los jóvenes que vivan en la mayor parte de los pueblos de Extremadura (unos 120 municipios de la provincia de Badajoz y otros 220 de la provincia de Cáceres). Realmente ¿Tan costoso era el mantenimiento de estos autobuses?
Tras la reciente publicación de la DIA negativa al proyecto de la refinería de Tierra de Barros los diez millones de euros concedidos en subvenciones deberían retornar a la administración autonómica, ya que el proyecto nunca se llevará a cabo. El Gobierno de Extremadura dice que los diez millones se recuperarán.
Pero esto, claro, es solo un simple apaño hecho con los datos que aporta Google. Es de suponer que Monago tendrá información mucho mas completa. En cualquier caso, sigo con mi pregunta ¿Tan difícil era conseguir esos seis millones de euros o es que, simplemente, falta voluntad política?
El Defensor de los Usuarios del Sistema Sanitario Público de Extremadura, José Ramón Hidalgo, ha dimitido hoy. El cargo del "defensor del paciente", a pesar de los recientes recortes/ajustes en materia sanitaria sigue existiendo, pero el Hidalgo no se sentía con fuerzas para agotar los nueve meses que le quedaban aún por cumplir.
Según publica hoy Europa Press"son nueve meses en los que había que hacer una memoria de por medio y
donde había que intentar explicar todo esto a los ciudadanos de una
manera distinta, que es mucho más difícil". Según la misma fuente Hidalgo pide un relevo porque "a efectos del ciudadano extremeño, la sensación que ha quedado es que
muchísimos de ellos creen que la figura ya ha desaparecido", y "otros muchos consideran que la institución ha quedado muy
debilitada, y que no tenía la fuerza que tenía con anterioridad".
Bien podría decir, y estaría en lo cierto, que el primer año de
Gobierno del Partido Popular de Extremadura ha consistido en una lucha
heroica contra unas cifras envenenadas que nos legaron amablemente
con gesto de tahúr taimado o que, como la última espoleta de un campo
minado, se nos arrojó desde una catapulta que buscaba lapidarnos justo
cuando salíamos a la superficie después de tantos años de exilio
interior. Podría decir, y sería también cierto, que los populares
extremeños no nos desentendimos de esa criatura deforme que había
surgido de unas cuentas públicas retorcidas, sino que nos conjuramos
para sanarla y dotarla de unas proporciones sensatas, de una armonía
razonable, de un equilibrio suficiente.
Ciertamente durante el último año he sido testigo de una lucha heroica en Extremadura: la del pueblo contra un sistema envenenado que hace lo posible por mantenerlo bajo control.
Un desafío de proporciones épicas si se tiene en cuenta que nos ha
obligado a actuar innumerables veces, una tras otra, totalmente en
contra de nuestros impulsos elementales de altruismo, de nuestros deseos
personales y de nuestra disposición natural a contentar a todos
aquellos que nos piden ayuda con honestidad. Pero, eso sí, jamás en
contra de lo que nos dictaban nuestra conciencia, nuestros principios y
nuestro raciocinio.
De aquí se deduce que en el señor Monago se rige según una conciencia, unos principios y un raciocinio que se oponen (y vencen) a sus impulsos elementales de altruismo, sus deseos personales y su disposición natural a contentar a todos aquellos que piden ayuda con honestidad. Diabólicos principios deben ser esos que se oponen al altruismo.
También podría decir, y seguiría acertando, que mis primeros doces
meses como presidente de Extremadura han estado marcados por una faena
si cabe tan titánica como la anterior: el adelgazamiento progresivo de
un mastodonte administrativo que bloqueaba de raíz cualquier intento
sano de avance social y progreso económico. La Junta era un aparato
voraz que lo fagocitaba todo y al que todos se debían. Su perímetro
vital era tan vasto que echaba a codazos cualquier intento de la empresa
privada por hacerse un lugar digno desde el que desarrollarse con
fortaleza.
En realidad esto no era exactamente así: el señor Monago olvida que la administración autonómica alimentó durante años el ahora moribundo monstruo del grupo empresarial Gallardo, que pretendía una industrialización digna del siglo XIX controlada por una sola empresa privada (y con los recursos públicos de todos los extremeños).
Como no podía ser de otra forma, le ha tocado al Partido
Popular acometer el gigantesco esfuerzo que supone la responsabilidad de
situar en su justa dimensión a un ente que se creía con derecho natural
a abarcar todos los espacios.
Lo que el señor Monago llama justa dimensión es tan delgado que un médico lo calificaría como anoréxico. Baste comentar los ajustes (aunque seguramente el señor Monago prefiera el término "optimización de recursos") en sanidad y educación.
Dado que la mayor parte del tejido empresarial está en manos de autónomos y PYMES, y teniendo en cuenta las últimas reformas aprobadas por el gobierno central (subida del IVA, retenciones, etc) ¿En serio cree el señor Monago que el desmantelamiento del sector público le va a servir de algo al sector privado?
Me explico. Cualquiera con un mínimo de sentido común sabía desde hace
tiempo que algún día la sociedad civil tendría necesariamente que ser
capaz de valerse por sí misma sin esa dependencia nociva que provocan
los narcóticos de un modelo que se creía omnisciente como el loco que se
cree Napoleón.
Una encanatadora declaración de principios anarcocapitalistas.La sociedad extremeña, sin embargo, no parece tener la sensación de que se le permita valerse por sí misma.
Para lograrlo basta que un gobierno, por ejemplo el que presido, se
dedique a gestionar con prudencia la cosa pública y no aspire más que a
poner los medios para que los ciudadanos piensen, actúen y den lo mejor
de sí mismos con libertad.
Es mucho pedir, señor Monago, que aquellos a los que se le ponen trabas para algo tan elemental como acceder a estudios de bachillerato o formación profesional piensen, actúen y den lo mejor de sí mismos.
Sé que muchos nos temen justamente por esto,
porque, en el fondo, no les gusta aquello que el Ingenioso Hidalgo
describía como uno de los "más preciosos dones que a los hombres dieron
los cielos". Y yo diría que es justamente el más precioso de todos: la
Libertad.
«La Libertad significa libertad para decir que dos más dos son cuatro. Si eso se admite, todo lo demás se da por añadidura.» George Orwell.
Me dirijo a usted para que, en apoyo a nuestra labor y en la medida de lo posible, haga llegar a los padres y madres de su municipio el comunicado que desde el Ente Público Extremeño de Servicios Educativos Complementarios (EPESEC) y desde la Delegación Provincial de Cáceres siguiendo las instrucciones de la Secretaría General de Educación se nos informa, cito textualmente:
"Que para el próximo curso escolar 2012/2013 no se contratarán rutas de transporte escolar para aquellos alumnos y alumnas matriculados en enseñanzas postobligatorias, por lo que desde la dirección del centro deberán trasladar esta comunicación de manera fehaciente (correo, Rayuela, tablón de anuncios,... y sobre todo incluyendo documento informativo en el sobre de matrícula) a las familias de los alumnos y alumnas que vayan a cursar estas enseñanzas."
Este comunicado afecta a todos los alumnos de su municipio que deseen cursar tanto bachillerato como cualquier ciclo formativo en el IES Loustau-Valverde
El director del centro
Fdo. José Francisco Avis González
En la provincia de Cáceres hay muchas pequeñas poblaciones que carecen de un centro donde estudiar enseñanza secundaria. Algunas tienen los llamados IESO, donde se imparte la Enseñanza Secundaria Obligatoria, pero no bachillerato ni formación profesional. Otro tanto ocurre en la provincia de Badajoz, aunque en este caso el problema no es tan grave por el mayor tamaño de los municipios.
Pero el caso es que en Extremadura hay una gran cantidad de adolescentes que dependen de un autobús para estudiar bachillerato o formación profesional, y sin este autobús probablemente muchos de ellos se vean forzados a abandonar sus estudios al finalizar la ESO.
El escenario: la Asamblea de Extremadura, en Mérida. Se votaba una modificación de la normativa relativa a las elecciones a la Asamblea de Extremadura, de tal forma que "para que una candidatura sea tenida en cuenta deberá obtener, al menos, el tres por ciento de los votos válidos emitidos en la circunscripción en que concurra" (actualmente el tope está en el cinco por ciento). Se necesitaban 39 votos a favor. Resultados:
Votos a favor: todos los del PP, Extremadura Unida, IU y PREX-CREX (36 votos).
Votos en contra: ninguno.
Abstenciones: los del PSOE (28 votos).
La propuesta no se aprueba.
Según el PSOE ahora no es el momento de los partidos, sino de los ciudadanos. Los partidos minoritarios deberemos seguir esperando, y la Asamblea de Extremadura seguirá siendo tan "plural" como siempre. Gracias, PSOE.
Todo empezó como una revisión de "Economía hacker", pero lo que iba a ser una nueva versión terminó siendo algo bastante distinto, así que lo he denominado "Economía cyberpunk".